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Turismo Peru: El Señor Cautivo de Ayabaca

Miles de peregrinos del norte del Perú y del sur de Ecuador llegan a Ayabaca para cumplir con sus votos de fidelidad al Cristo Cautivo. Las calles del pueblo, alfombradas con flores, ven pasar la procesión con la imagen tallada en 1751 y a los penitentes que celebran esta fiesta durante el mes de octubre.

Ayabaca, es una pintoresca ciudad, ubicada en las serranías piuranas a 2,815 m.s.n.m., y dentro de su bello paisaje andino, de clima saludable, también se respira en el ambiente una gran devoción religiosa por su santo patrono el Señor Cautivo, por quien su festividad atrae gran cantidad de fieles, quienes llegan en peregrinación desde diferentes zonas norteñas del Perú e incluso del país vecino, Ecuador.

Según la historia, el año 1751, el sacerdote español, García Guerrero quiso dar a su pueblo una imagen del Señor; para lo cual se decidió utilizar un tronco, del que había brotadosangre luego que un labrador le diera un hachazo. Era de un árbol de cedro, encontrado en el cerro Zahumerio de Jililí.

Se dice, que los escultores que aceptaron realizar el tallado de dicha imagen, pusieron como condición que no se viera ninguna parte del proceso, hasta la obra estuviese terminada y que sólo aceptarían recibir sus alimentos, una vez al día, al amanecer, pasado a través de la puerta y dejado allí.

La leyenda creció, al igual que la fe y devoción, más aun si consideraban todo ello, una “obra de ángles”; como la llamaron. En su creencia, creyeron entender que fueron ángeles disfrazados de artesanos errantes, quienes providencialmente fueron encontrados por los ayabaquinos.

El año de 1904, un sacerdote de apellido Velásquez, inauguró el templo, el que fue refaccionado en 1974; cuando se reconstruyó la fachada y se agregaron dos escalinatas para facilitar la venereación de la imagen.

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